Trabajar para estudiar: la realidad de uno de cada cinco universitarios

4 de Jul. 2026 | 2:29 am
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Cuando Bryam Bejarano ingresó a la universidad en 2021, en su casa había días en los que faltaban alimentos. Desde entonces ha combinado becas, trabajos temporales y apoyos universitarios para no abandonar sus estudios.

Hoy está a las puertas de graduarse de Administración en la Universidad Nacional (UNA), pero todavía necesita encontrar un empleo donde realizar su práctica profesional.

Su historia refleja la realidad de uno de cada cinco estudiantes de las universidades públicas, quienes trabajan mientras estudian y, en su mayoría, perciben ingresos inferiores al salario mínimo, según el Perfil del Estudiantado de las Universidades Públicas, elaborado por el Observatorio Laboral de Profesiones (OLaP) del Consejo Nacional de Rectores (Conare).

El estudio señala que el 22,1 % de la población estudiantil obtiene ingresos mediante actividades laborales para financiar sus estudios.

Aunque la cifra es menor a la registrada en la medición anterior, cuando alcanzó el 30 %, el informe evidencia que miles de jóvenes continúan combinando las aulas con un empleo para poder mantenerse en la educación superior.

Además, la investigación determinó que la mayoría de quienes trabajan recibe ingresos inferiores al salario mínimo, lo que evidencia las limitaciones económicas que enfrentan mientras cursan una carrera universitaria.

Bryam Bejarano UNA

Bryam Bejarano (gorra blanca con rojo) trabajando en la UNA como parte de la Beca Estudiante Asistente

En el caso de Bejarano, durante el primer año y medio de carrera no contó con una beca. Posteriormente obtuvo el beneficio tras una recalificación por su condición socioeconómica, pero el apoyo no alcanzaba para cubrir todos sus gastos.

Por ello decidió buscar empleo. Trabajó en una panadería durante las vacaciones de fin de año y posteriormente obtuvo horas asistente dentro de la universidad, lo que le permitió generar ingresos sin abandonar sus estudios.

"Durante la pandemia la situación económica fue muy crítica, al punto de que en algunos momentos no había alimentos. Ese ha sido el contexto en el que me he desarrollado durante toda mi vida universitaria", relató.

Actualmente cursa la etapa final del bachillerato, integra la Federación de Estudiantes de la UNA y busca una oportunidad para realizar su práctica profesional.

Becas continúan siendo el principal apoyo

Aunque miles de estudiantes trabajan para sostenerse, las becas siguen siendo el principal mecanismo de financiamiento en las universidades públicas.

El Perfil del Estudiantado revela que el 52,9 % de la Comunidad estudiantil financia sus estudios principalmente mediante una beca universitaria y que, para un 38,5 %, este beneficio representa su único apoyo económico.

Asimismo, el 44,7 % recibe una beca por condición socioeconómica y un 40,4 % complementa sus ingresos con ayuda económica de sus familias.

El informe también concluye que los hogares del estudiantado presentan ingresos promedio inferiores al promedio nacional, lo que refuerza la importancia de estos programas para garantizar el acceso y la permanencia en la educación superior pública.

Compatibilizar estudio y trabajo sigue siendo un desafío

Para Olman Madrigal, coordinador del Observatorio Laboral de Profesiones, la necesidad de generar ingresos continúa siendo una de las principales dificultades para muchos estudiantes.

Explicó que, en algunos casos, los horarios de las carreras dificultan combinar el estudio con un empleo, lo que obliga a reducir la carga académica o incluso a postergar la formación universitaria para incorporarse al mercado laboral.

A ello se suma la presión económica que enfrentan muchos hogares, donde existe la necesidad de que los jóvenes comiencen a aportar ingresos lo antes posible.

Otro de los hallazgos del estudio es que cerca del 65 % del estudiantado corresponde a la primera generación de su familia que logra acceder a la educación superior, un indicador que refleja el esfuerzo de miles de hogares por ampliar sus oportunidades educativas.

Pese a las dificultades, Bejarano mantiene su objetivo de concluir la carrera, incorporarse al mercado laboral y continuar preparándose profesionalmente para mejorar la calidad de vida de su familia.

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